26. Desprendimiento operativo (eliges vaciarte para funcionar mejor)
- Kala Rico Pollo
- 11 ene
- 2 min de lectura
Actualizado: 7 may
Varita mágica
La profesora Howin.
La maestra que impartía la clase sobre animales notó en mí… no sé qué exactamente. Pero lo notó.Y entonces dijo, con total naturalidad:
—Te instruiré en el hechizo Bombarda.
El mundo sabe más que yo cuando se trata de cuándo aprender nuevas habilidades. La profesora, con su experiencia, notó fácilmente que el hechizo de bombardeo probablemente no sería usado por mí. Supongo.La gente mayor es bien rara.
Si ven inocuidad en el joven, entonces le muestran hechizos altamente destructivos.¿Para qué?Si se supone, precisamente, que soy alguien con inocuidad.
Sea lo que malditas sea…me encantó hacer explotar esa calabaza que hacía de ruido visual fuera del corral donde mis hipogrifos aprendían a ser sociables.
Varita mágica Varita mágica
Me gusta más la idea de invitar a alguien a mi Sala de Menesteres y que esté… vacía.Tuve este pensamiento nítido y lo llevé a la acción.
Las fábricas de pociones y las extensas planicies de cultivos se desvanecieron, literalmente, por arte de magia.
Cuando terminé de despedir a todos los cuadros vivientes de cada rincón de mi guarida, no quedó más que añadir la utilidad.
Tres estaciones de ópalo.Una estantería de alquimia con doble caldero.Y tres estaciones generadoras de recursos aleatorios.
Buscaba, claro, elegancia.Vaya que sí: primero elegancia, después utilidad.
Ese tirano que fui conmigo misma en otros tiempos y en otros universos, que me obligaba a ser óptima en escena, no tenía cabida en esta parte de mi vida.Por lo menos no fuera de esta bitácora, donde lo menciono y lo declaro exiliado.
Y así, tras vaciar el inventario, la Sala de Menesteres y el mental apresurado, la quietud me abrazó.
La vida es tranquila.
Varita mágica
















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