top of page

29. Anticipación del costo (sabes que pagarás, pero avanzas)

  • Foto del escritor: Kala Rico Pollo
    Kala Rico Pollo
  • 14 ene
  • 2 min de lectura

Actualizado: 7 may

Varita mágica

Había completado el robo encargado por Ackley Barnes.O eso pensé, cuando estaba por salir invisible por la parte de atrás.

Entonces escuché la voz de Lawley, justo cuando mis pies hicieron demasiado ruido:

—Esos ruidos… debieron haber sido las arañas.

Es muy joven, pensé de inmediato.

Después de recibir mi paga por haber extraído la tentácula venenosa —propiedad, según Barnes— volví a pensar en ello.Joven y arrogante. Convencido de que puede entrometerse con la gente mayor.

A decir verdad, no sé si la propiedad que hurté fuese realmente de Barnes. Bien pudo haber sido todo un engaño, un movimiento sucio para quitarse a la nueva competencia.

Pero bueno.Así funciona el mundo.

Varita mágica Varita mágica

Tras conjurar, rotar y desvanecer innumerables estaciones dentro de mi Sala de Menesteres, regresé a un escenario no tan lejano: estaba a punto de llenar mi inventario hasta el límite.

El robo en la guarida subterránea de Lawley me había permitido reunir casi todos los tipos de consumibles que se podían manejar hasta ahora, excepto uno: mandrágoras.

Sabía dónde encontrarlas. Fácil.

Visualicé aquella salida de la cueva de arañas que había guardado en un compartimento especial de mi memoria fotográfica. Aun así, hallarla se volvió complicado. El relieve cambiante, la fauna y flora mágicas, y —por supuesto— la guerra abierta entre centauros y furtivos me desviaron del trayecto en numerosas ocasiones a lo largo del día.

De pronto reconocí una choza olvidada, infestada de ínferis, que daba justo a la salida de la cueva. Tras un par más de pistas visuales, subí la colina oculta entre las gigantescas coníferas y, al fin, antes del anochecer, encontré mis mandrágoras silvestres.

Todo esto era importante.Porque sé lo que me ocurre cuando tengo el inventario lleno.

Me enmisiono en vaciarlo.

Y hasta ahora, cada vez que emprendo una misión así, termino atravesando algún tipo de suplicio. Habría de prepararme mentalmente para otra de mis odiseas autoimpuestas, donde, con tal de llevar la pista hasta el límite, era inevitable que pusiera mi vida en riesgo.

Otra vez.

Varita mágica Varita mágica

Parte de mi preparación mental fue, claro, pasar tiempo con las criaturas del refugio. Crear imágenes mentales de ellas; tal vez las necesitaría alguna noche en la que tuviera que pasar, ya saben… resistiendo.

Desde fuera debo verme jovial: alimentando, cepillando el pelaje de mis amigos animales mágicos, hablándoles en voz baja como si nada pudiera alcanzarnos ahí.

Pero por dentro, el cuerpo no miente.El estómago cerrado. La espalda tensa como metal. La cabeza desorientada, incapaz de saber siquiera qué día es.

Son cosas que me pasan cuando se avecina otra lucha inminente.Contra quién, no lo sé.Dónde, tampoco.

Bien podría ser contra mí misma.

Kala Bridge.

Varita mágica













 
 
 

Comentarios


SIENTE LA DIVERSIÓN

¡Gracias por tu mensaje!

SÍGUEME A DONDE SEA

  • Facebook
  • Instagram

COMPRA MI LOOK

ARCHIVO VISUAL

bottom of page