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Estar Juntos - feat. Dr. Smith & Dr. Int Man

  • Foto del escritor: Kala Rico Pollo
    Kala Rico Pollo
  • 25 jun
  • 2 min de lectura

Bajé las escaleras en ese modo operandi rutinario tan mío. De oído duro, desconectada del mundo exterior.


Era una mañana más en el aburrido pueblo de Rosewood.


Me terminé de cepillar los dientes en el patio trasero. Un humor raro me sacó de mi trance matutino, ese en el que me aseo para trabajar en mi oficina en casa.


Antes de escupir la pasta dental, esa sensación tomó forma: un automóvil de color negro que sonaba el claxon delante de mi residencia.


Me había mudado aquí, pues mi trabajo me requería estar lejos de las variables de cualquier ciudad común: la gente.


Vivo entre gente mayor, jubilada y muy tranquila. Amo a mis vecinos. Literalmente los adoro. Cuando camino por Rosewood, les devuelvo gestos cada vez que tengo la oportunidad de cruzarme con ellos. Es mi forma de reconocerlos. De agradecer la calma.


Exactamente el tipo de ambiente que necesito para terminar de armar las estructuras de múltiples proyectos de una de las revistas contemporáneas más exigentes del mundo entero: Kala 2099.


Uno pensaría que aquellas torres de acero y cemento, donde todo parece movimiento constante, están llenas de intelectuales, eruditos del tema, organizados con precisión casi ritual. Encargados del producto final.


Pero la realidad es otra. Todo converge en mí: Kala Bridge, escritora, creativa y diseñadora de todo lo que produce la revista.


En lo personal, no me importa el mundo de los millonarios. Tampoco me interesa cómo manejen los recursos de mi empresa, ni cuánto pagan o cuánto trabajan los empleados.


En mi día a día me remito a lo único que sé hacer: ser imparcial con el mundo, con sus nuevas ideas y sus nuevos personajes. Calibrarlos dentro de múltiples paradigmas y decidir si el proyecto tiene camino por el cual seguir o si ha llegado a su auge. En ese caso, por conveniencia, se retiran recursos.


Es algo que, sin darme cuenta, aprendí a hacer bien.

Lo único que me ha importado es escribir. Escribir bien.


Y así terminé ocultandome del ojo público, siendo monitoreada unicamente por aquella entidad corporativa que canaliza, filtra y empuja hacia adelante lo nuevo del mundo.


Tanto es mi esmero y dedicación que me mudé a un vecindario desconocido en un país con un lenguaje extraño. Así nada podrá distraerme de mi cotidiana y monótona existencia: estar en el escritorio, atando cabos conceptuales.


Esta era mi vida antes de que apareciera el Dr. Smith y el Dr. Int Man en su Mercury Grand Marquis frente a mi casa en Rosewood.


El resto, aún no está escrito. -Rayo fuera- Kala Bridge.




 
 
 

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